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22 enero 2009
Cansado de verdad
Bueno, pues aunque el título del post pueda parecer algo deprimente, en realidad, es todo lo contrario! Llevo unos días trabajando en el nuevo trabajo en el que decía días atrás que tenía miedo... bueno, pues ya me voy asentando y haciéndome a mis nuevos compañeros, mis nuevas funciones, mis nuevos jefes... y la verdad es que estoy contento.
Estoy contento pero estoy cansado. En estos 3 días he pensado más que en el último año y medio. Se me está exigiendo y creo que de momento estoy respondiendo bien, poco a poco, pero bien. Empiezo a tener un conocimiento global de todo el proyecto, empiezo incluso a detectar los primeros problemas e incluso comienzo a corregir cosillas. La verdad es que estoy satisfecho porque aunque se que va a haber mucho curro, precisamente por eso, voy a aprender mucho de todo esto y aunque creo que me va a tocar echarle horas (ya me está tocando de hecho) y que eso va a redundar en abandonar viejas costumbres como leer el periódico, escribir más tranquilamente el blog, hacer mis cosas y mis llamadas en el trabajo... creo que sin embargo va a merecer la pena.
Que esto es realmente un paso adelante en mi trayectoria profesional. Aunque es pronto para lanzar las campanas al vuelo... porque también me ha dado tiempo a ver las cosas que no me gustan (como que la gente parece que no tiene otra cosa que hacer más que estar ahí).
Y la verdad, espero que de aquí a un tiempo pueda ver este post y dar gracias a Dios por poder tener un buen trabajo. Es decir, que me gustaría que en un tiempo pudiera decir que las cosas me han ido saliendo bien...
Esta semana sí que puedo decir que me merezco el descanso del fin de semana, como premio a todo lo que le he dado al coco estos días. Ahora sí que llego a casa y me siento satisfecho de lo que he hecho, he incluso siento que sigo pensando en cosas del trabajo al salir de casa y eso aunque no lo creais, me gusta. Porque es tiempo que antes dedicaba en pensar gilipolleces acerca de lo fracasado que era. Y esta semana no he tenido tiempo para pensar en ello.
Soy consciente de que todo llegará y que ahora estoy con un cierto subidón de haber comenzado algo y no saber donde me lleva... pero bueno, de ilusiones vive el hombre y ahora mismo, prefiero vivir ilusionado pensando que algún día yo seré una pieza del puzzle que es un proyecto, una piezza no indispensable pues nadie lo es en esta vida, pero si una pieza fundamental... es mi ambición hoy por hoy. Aprender rápido y ser capaz de cualquier cosa, esta vez sí que pienso como un profesional, y no como un mero trabajador gandul.
Esperemos que me acompañe esta ilusión y estas ganas de trabajar por algún tiempo.
Estoy contento pero estoy cansado. En estos 3 días he pensado más que en el último año y medio. Se me está exigiendo y creo que de momento estoy respondiendo bien, poco a poco, pero bien. Empiezo a tener un conocimiento global de todo el proyecto, empiezo incluso a detectar los primeros problemas e incluso comienzo a corregir cosillas. La verdad es que estoy satisfecho porque aunque se que va a haber mucho curro, precisamente por eso, voy a aprender mucho de todo esto y aunque creo que me va a tocar echarle horas (ya me está tocando de hecho) y que eso va a redundar en abandonar viejas costumbres como leer el periódico, escribir más tranquilamente el blog, hacer mis cosas y mis llamadas en el trabajo... creo que sin embargo va a merecer la pena.
Que esto es realmente un paso adelante en mi trayectoria profesional. Aunque es pronto para lanzar las campanas al vuelo... porque también me ha dado tiempo a ver las cosas que no me gustan (como que la gente parece que no tiene otra cosa que hacer más que estar ahí).
Y la verdad, espero que de aquí a un tiempo pueda ver este post y dar gracias a Dios por poder tener un buen trabajo. Es decir, que me gustaría que en un tiempo pudiera decir que las cosas me han ido saliendo bien...
Esta semana sí que puedo decir que me merezco el descanso del fin de semana, como premio a todo lo que le he dado al coco estos días. Ahora sí que llego a casa y me siento satisfecho de lo que he hecho, he incluso siento que sigo pensando en cosas del trabajo al salir de casa y eso aunque no lo creais, me gusta. Porque es tiempo que antes dedicaba en pensar gilipolleces acerca de lo fracasado que era. Y esta semana no he tenido tiempo para pensar en ello.
Soy consciente de que todo llegará y que ahora estoy con un cierto subidón de haber comenzado algo y no saber donde me lleva... pero bueno, de ilusiones vive el hombre y ahora mismo, prefiero vivir ilusionado pensando que algún día yo seré una pieza del puzzle que es un proyecto, una piezza no indispensable pues nadie lo es en esta vida, pero si una pieza fundamental... es mi ambición hoy por hoy. Aprender rápido y ser capaz de cualquier cosa, esta vez sí que pienso como un profesional, y no como un mero trabajador gandul.
Esperemos que me acompañe esta ilusión y estas ganas de trabajar por algún tiempo.
Etiquetas:
laboral,
profesionalidad,
proyecto,
trabajo
19 enero 2009
Tengo cierto miedo
Sí, tengo miedo. Yo hace unos años me consideraba el "hombre que no le teme a nada" pero nada más lejos de la realidad, eso sólo era una pantalla para tapar la realidad que es la de un hombre que tiene miedo a muchas cosas.
Hace unos días (un mes y algo) hablaba aquí de la crisis que nos estaban vendiendo los medios de comunicación. Bueno, pues esta psicosis colectiva parece que está afectando al mundo de la informática también y bueno, en mi empresa han comenzado los despidos.
En estas, yo me quedé sin proyecto y la verdad, que en ese momento piensas en muchas cosas. Piensas que con la que está cayendo con todas las empresas acojonadas y recortando gastos de todo tipo, empezando por la publicidad y continuando por los nuevos desarrollos de sus webs o de su software, un sector como el informático en auge en los últimos años, podía empezar a caer. Y efectivamente es así, ahora no hay tanto trabajo, o al menos no hay trabajo para elegir lo que quieras en cada momento y por el precio que quieras. Y antes sí lo había.
Y al quedarme yo sin proyecto temí quedarme en la calle, cosa que a mi economicamente no me afectaría mucho pero psicologicamente me podría derrumbar. Por ello, he movido cielo y tierra para tener un proyecto y ahora, que he encontrado uno y que es uno que parece realmente bueno, tengo de nuevo miedo, no ahora por quedarme en paro, sino por no cumplir las expectativas.
Tengo miedo a como me recibirán mis nuevos compañeros (pues la verdad no soy el más sociable del mundo), tengo miedo a si estaré a la altura de la tecnología del proyecto (que en mayor medida desconozco), tengo miedo a si mis nuevos jefes sabrán ver en mí a una persona con capacidades. Tengo incluso miedo a que me prueben y no supere esa prueba, yéndome de nuevo a la cola de los sin proyecto y posteriormente a la cola de los parados...
Normalmente no he tenido mayores problemas allá donde he ido... pero ahora la verdad es que se presenta ante mi un nuevo reto. Un reto que me ilusiona y aterroriza a partes iguales. Y sinceramente, aunque deseaba que llegara este momento... mañana a primera hora tendré más miedo que la última vez que fui al dentista.
Necesito que mañana mis nuevos compañeros me ayuden a superar el día como mejor sea posible, que me enseñen que todo lo que hay ahí es bueno (como de momento me lo están pintando) y que pueda crecer tanto como deseo en este proyecto. Necesito que mañana mismo me tranquilicen y me den una dosis de moral y me digan "tranquilo, poco a poco irás cogiendo el tranquillo, no esperamos resultados de la noche a la mañana" para dejar de estar así de angustiado como estoy ahora...
Me doy cuenta de que vivo en gran parte de mi vida temiendo el futuro. Tengo un terror atroz ante el cambio, ante lo que pueda venir... por eso tantas veces me he quedado satisfecho y tantas veces he hecho mío el "más vale malo conocido que bueno por conocer". Realmente, tengo mucho miedo al rechazo, a que me digan que no valgo y por eso, me refugio, me guardo en lo seguro y no me la juego, lo que no explica este miedo que tengo, pero que en cierto modo justifica el conformismo que me avinagra el caracter.
Pido un imposible, pido ser arriesgado y aventurero para cumplir mis sueños y ser feliz, y a la vez pido que no cambie nada y quiero guardarme en las faldas de mi madre cual niño miedoso, porque sólo así me sentiré seguro...y feliz...
Curiosa contradicción... mañana se verá como van las cosas. Hoy necesito que alguien me arrope y me diga que todo va a salir bien...
Hace unos días (un mes y algo) hablaba aquí de la crisis que nos estaban vendiendo los medios de comunicación. Bueno, pues esta psicosis colectiva parece que está afectando al mundo de la informática también y bueno, en mi empresa han comenzado los despidos.
En estas, yo me quedé sin proyecto y la verdad, que en ese momento piensas en muchas cosas. Piensas que con la que está cayendo con todas las empresas acojonadas y recortando gastos de todo tipo, empezando por la publicidad y continuando por los nuevos desarrollos de sus webs o de su software, un sector como el informático en auge en los últimos años, podía empezar a caer. Y efectivamente es así, ahora no hay tanto trabajo, o al menos no hay trabajo para elegir lo que quieras en cada momento y por el precio que quieras. Y antes sí lo había.
Y al quedarme yo sin proyecto temí quedarme en la calle, cosa que a mi economicamente no me afectaría mucho pero psicologicamente me podría derrumbar. Por ello, he movido cielo y tierra para tener un proyecto y ahora, que he encontrado uno y que es uno que parece realmente bueno, tengo de nuevo miedo, no ahora por quedarme en paro, sino por no cumplir las expectativas.
Tengo miedo a como me recibirán mis nuevos compañeros (pues la verdad no soy el más sociable del mundo), tengo miedo a si estaré a la altura de la tecnología del proyecto (que en mayor medida desconozco), tengo miedo a si mis nuevos jefes sabrán ver en mí a una persona con capacidades. Tengo incluso miedo a que me prueben y no supere esa prueba, yéndome de nuevo a la cola de los sin proyecto y posteriormente a la cola de los parados...
Normalmente no he tenido mayores problemas allá donde he ido... pero ahora la verdad es que se presenta ante mi un nuevo reto. Un reto que me ilusiona y aterroriza a partes iguales. Y sinceramente, aunque deseaba que llegara este momento... mañana a primera hora tendré más miedo que la última vez que fui al dentista.
Necesito que mañana mis nuevos compañeros me ayuden a superar el día como mejor sea posible, que me enseñen que todo lo que hay ahí es bueno (como de momento me lo están pintando) y que pueda crecer tanto como deseo en este proyecto. Necesito que mañana mismo me tranquilicen y me den una dosis de moral y me digan "tranquilo, poco a poco irás cogiendo el tranquillo, no esperamos resultados de la noche a la mañana" para dejar de estar así de angustiado como estoy ahora...
Me doy cuenta de que vivo en gran parte de mi vida temiendo el futuro. Tengo un terror atroz ante el cambio, ante lo que pueda venir... por eso tantas veces me he quedado satisfecho y tantas veces he hecho mío el "más vale malo conocido que bueno por conocer". Realmente, tengo mucho miedo al rechazo, a que me digan que no valgo y por eso, me refugio, me guardo en lo seguro y no me la juego, lo que no explica este miedo que tengo, pero que en cierto modo justifica el conformismo que me avinagra el caracter.
Pido un imposible, pido ser arriesgado y aventurero para cumplir mis sueños y ser feliz, y a la vez pido que no cambie nada y quiero guardarme en las faldas de mi madre cual niño miedoso, porque sólo así me sentiré seguro...y feliz...
Curiosa contradicción... mañana se verá como van las cosas. Hoy necesito que alguien me arrope y me diga que todo va a salir bien...
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tranquilidad
12 diciembre 2008
La empresa
Ayer llegué a casa hinchado de euforia.
Quedamos unos amigos y yo. Llevamos un tiempo dandole vueltas a la idea de crear nuestra propia empresa de informática, ya que estamos harto del trabajo en las consultorías, que no tienen en cuenta nuestro talento y que no dan lugar a la imaginación: ni investigación ni innovación sólo desarrollo de parches y soluciones provisionales.
Salarios injustos, horarios infrahumanos y tratamientos y estructuras viciadas que no nos convencen. Además, tenemos ganas de trabajar juntos en algo, involucrarnos por algo nuestro y ser propietarios de nuestro futuro.
Ya están saliendo cosillas, poco a poco vamos definiendo que queremos hacer, hacia donde queremos caminar... y bueno, vamos en una misma sintonía hasta ahora.
Todo hay que decirlo, siento que yo tengo bastante voz protagonista. Yo he propuesto las ideas que de momento están saliendo adelante, yo estoy organizando un poco los pasos a seguir, yo he propuesto nombres para la empresa (hasta logos) y próximas acciones. Sí, la verdad, es que me siento importante y siento que tiene una gran parte de mi este proyecto.
Tengo un miedo y es que en un futuro me crea con más derechos que mis otros dos compañeros por llevar la voz cantante. O no sólo eso, sino que en un futuro empiece a reprochar a los otros su poca implicación o su falta de seriedad. La cuestión es que me ha pasado en casi todos los proyectos de mi vida que he realizado con más gente, tanto laborales como de otro tipo... y no quiero que sea así. Sobretodo porque me voy dando cuenta de que el rasero con el que mido a los demás no es el mismo que uso conmigo. Que realmente a mi me disculpo mi pereza o mi falta de compromiso de una forma mucho más sencilla que la hago con el resto del mundo. Que incluso, soy capaz de inventarme excusas para crear una realidad acorde a los sentimientos que expongo, aún a sabiendas que son mentira. Y de verdad, no quiero eso, no lo quiero en mi vida.
Estoy descubriendo cosas. Quizá este proyecto que ahora empieza a fraguarse me lleva al momento en el que descubriré lo que realmente quiero y busco para ser feliz. Sé que soy un eterno insatisfecho pero creo que puedo algún día decir que tengo mi empresa, que hace lo que me gusta, que disfruto con ella y que me gano la vida de esa manera. Aunque no me forre, con vivir de ello creo que me sentiría realmente realizado.
Saber que tengo a mis dos amigos al lado la verdad es que me da una seguridad que no podría tener embarcado en un proyecto unitario. Creo que es un pilar fundamental tenerles cerca, ya que si esto algún día va a más, nuestros futuros estarían unidos, vinculados de forma que mi bien sería nuestro bien, y mi mal nuestro mal. Es realmente bonito pensar en ese futuro vinculado. Y en el presente la verdad es que es un apoyo básico el no hacer esto sólo, porque si no, como tantos y tantos proyectos que he empezado, éste también se quedaría a medias.
Lo mejor de todo es que hoy por hoy esto no es un tiempo que un día pueda llamar perdido, sino que es invertido en estar con mis compañeros.
La empresa ha comenzado. Tenemos ideamos de dedicarnos a algo que vaya por delante de los pasos de lo que sociedad conoce. Nuestra vocación hacia la innovación parece clara. Y no lo voy a dudar en ningún momento: pensar en ganar dinero con esto también nos mueve y nos empuja hacia delante.
Quedamos unos amigos y yo. Llevamos un tiempo dandole vueltas a la idea de crear nuestra propia empresa de informática, ya que estamos harto del trabajo en las consultorías, que no tienen en cuenta nuestro talento y que no dan lugar a la imaginación: ni investigación ni innovación sólo desarrollo de parches y soluciones provisionales.
Salarios injustos, horarios infrahumanos y tratamientos y estructuras viciadas que no nos convencen. Además, tenemos ganas de trabajar juntos en algo, involucrarnos por algo nuestro y ser propietarios de nuestro futuro.
Ya están saliendo cosillas, poco a poco vamos definiendo que queremos hacer, hacia donde queremos caminar... y bueno, vamos en una misma sintonía hasta ahora.
Todo hay que decirlo, siento que yo tengo bastante voz protagonista. Yo he propuesto las ideas que de momento están saliendo adelante, yo estoy organizando un poco los pasos a seguir, yo he propuesto nombres para la empresa (hasta logos) y próximas acciones. Sí, la verdad, es que me siento importante y siento que tiene una gran parte de mi este proyecto.
Tengo un miedo y es que en un futuro me crea con más derechos que mis otros dos compañeros por llevar la voz cantante. O no sólo eso, sino que en un futuro empiece a reprochar a los otros su poca implicación o su falta de seriedad. La cuestión es que me ha pasado en casi todos los proyectos de mi vida que he realizado con más gente, tanto laborales como de otro tipo... y no quiero que sea así. Sobretodo porque me voy dando cuenta de que el rasero con el que mido a los demás no es el mismo que uso conmigo. Que realmente a mi me disculpo mi pereza o mi falta de compromiso de una forma mucho más sencilla que la hago con el resto del mundo. Que incluso, soy capaz de inventarme excusas para crear una realidad acorde a los sentimientos que expongo, aún a sabiendas que son mentira. Y de verdad, no quiero eso, no lo quiero en mi vida.
Estoy descubriendo cosas. Quizá este proyecto que ahora empieza a fraguarse me lleva al momento en el que descubriré lo que realmente quiero y busco para ser feliz. Sé que soy un eterno insatisfecho pero creo que puedo algún día decir que tengo mi empresa, que hace lo que me gusta, que disfruto con ella y que me gano la vida de esa manera. Aunque no me forre, con vivir de ello creo que me sentiría realmente realizado.
Saber que tengo a mis dos amigos al lado la verdad es que me da una seguridad que no podría tener embarcado en un proyecto unitario. Creo que es un pilar fundamental tenerles cerca, ya que si esto algún día va a más, nuestros futuros estarían unidos, vinculados de forma que mi bien sería nuestro bien, y mi mal nuestro mal. Es realmente bonito pensar en ese futuro vinculado. Y en el presente la verdad es que es un apoyo básico el no hacer esto sólo, porque si no, como tantos y tantos proyectos que he empezado, éste también se quedaría a medias.
Lo mejor de todo es que hoy por hoy esto no es un tiempo que un día pueda llamar perdido, sino que es invertido en estar con mis compañeros.
La empresa ha comenzado. Tenemos ideamos de dedicarnos a algo que vaya por delante de los pasos de lo que sociedad conoce. Nuestra vocación hacia la innovación parece clara. Y no lo voy a dudar en ningún momento: pensar en ganar dinero con esto también nos mueve y nos empuja hacia delante.
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