30 diciembre 2008
GH X: que vergüenza
Que verguenza de Gran Hermano, y que lamentable imagen la que se da a la sociedad española: triunfa el vago, triunfa el déspota, triunfa el que pisa cabezas... vamos, como en la vida... no se de que me quejo...
21 noviembre 2008
Gran Hermano 10, es otra historia.
Bueno, hoy el blog tiene que ir dedicado a Gran Hermano.
Y si digo tiene, es porque realmente tengo necesidad de hacerlo, necesidad de hablar de un fenómeno socio cultural televisivo que considero increiblemente interesante.
La gente, en general, tiene más sencillo criticar que alabar a Gran Hermano. Telebasura, panda de vagos, conejillos de indias... pero realmente no se da cuenta de que cada año, Gran Hermano es una muestra social, una muesta social sesgada por los intereses de TeleCinco evidentemente, pero en definitiva no es más que una pequeña parte de nuestro país.
Además, alejandonos de lo televisivo del experimento, realmente creo que las personas que acuden ahí dentro tienen diferentes motivaciones para "entrar en la casa".
La primera es sin duda el dinero. Creo que es una motivación común y que es de todos conocido, que hay un premio final muy importante que no garantiza la felicidad pero ayuda. Además, se sabe (más o menos) que cuanto más permanezcan en el concurso, más pasta gansa hacen. Vamos que estás "contratado" durante ese tiempo. Esta suele ser motivación común.
Ahora vendrían las motivaciones diversas que creo que uno puede tener para entrar:
- Popularidad. Una gran cantidad de personas desean entrar por esta razón. Ser conocidos. Para mi esta sería la contrarazón: yo no me presentaría porque no quiero popularidad ni fama, al menos no la fama que te proporciona Gran Hermano. Además, me da miedo... porque todos hemos hecho algo en nuestra vida de lo que nos arrepentimos, y no me gustaría que saliera a la luz por culpa de eso... pero reconozco que mucha gente quiere reflotar un negocio, dar un vuelco a su vida, quiere relevancia, hacerse un hueco en el mundo de la tele... y quizá para eso, te ayude. No se yo.
- Experiencia humana. Yo creo que no es un mito. Hay gente que desearía entrar en Gran Hermano solamente por vivir esa experiencia, por saber que se siente conviviendo con 10 humanos unas veces al límite y otras en la opulencia, descubrir tu interior. Y de nuevo, reconozco que en este caso esta sería mi razón más profunda para entrar. En el fondo esto no es más que un campamento largo, pero bueno, creo que realmente me encantaría vivir esos sentimientos a flor de piel. Me gustaría saber mi aguante. Yo creo que debido a mis experiencias vividas ya me conozco lo suficiente... pero creo que mucha gente no se conoce tanto.
- Recibir el dictamen de España. Me explico: ¿Cuanta gente no quiere saber que es lo que el resto del mundo opina de él? Gran Hermano hace que España elabore juicios en torno a una persona: como cae, como sientan sus palabras o el impacto mediatico que tiene. En el fondo, creo que me gustaría ponerme a disposición del mundo para este fin. Me gustaría saber si la gente me entendería o si por el contrario y como creo, no se sentirían afines a mí.
- Efecto contagio. Creo que mucha gente, desgraciadamente, siente que quiere vivir lo mismo que otros viven y que se ve por la tele. "Yo quiero estar ahí" dicen al verlo, pero cuando están dentro, se cagan vivos... se sienten vacíos porque en realidad, nada les motiva.
Dicho esto, y centrándonos en esta edición, creo que tengo unas cuantas opiniones que dar, unos cuantos juicios que emitir, es decir, algún día de estos me pondré a escribir un poquito del Gran Hermano de este año, a la espera del año en que sea yo quien entre en la casa y no pueda comentarlo. Como siempre, encuentro gente de mi cuerda y gente que está muy lejos de mí, por lo que tengo cositas que comentar, pero eso... es otra historia.
Nos vemos!
04 enero 2008
Las gemelitas, la locura y el castigo
Las gemelitas
Dios mio, no puedo contenerme más tiempo: ¡Cómo me ponen las gemelas de Gran Hermano! No se que tipo de morbo tienen pero esa inocencia, ese no saber de na, ese acento andaluz, ese cuerpo botijero,... me ponen.
La locura
Esto no es más que uno más de los morbos que en mi vida aparecen, que son unas ganas irremediablemente imparables de coger a una y hacer de todo.
El sentimiento irracional te dura lo mismo que el orgasmo, es decir, nada. Sin embargo, ahí está, presente, en cualquier momento tienes ese momento de locura que te hace perder la cabeza. Que haría que hicieses tantas tonterías...
Es como esos momentos en los que te dicen que te tires en paracaídas y vas y lo haces, como en esos momentos en el que alguien se pelea y tienes ese momento de decir “a mi amigo que no lo toquen que abro la cabeza a quien sea”, ese momento de “bebamos sin parar”.
El castigo
El problema es que todos esos vicios, o morbos, o pecados, sólo están al alcance de los sinmoral. Yo desgraciada o afortunadamente no me veo capaz. El momento de locura pasa por mi cabeza pero el sentimiento de culpa es tal, que me aterroriza, me paraliza, hace que pase una noche sin dormir...
Y luego pasa lo que pasa, que tras la borrachera, llega la resaca. Y yo tengo muy malas resacas. Es el castigo impuesto por la locura.
Realmente los seres humanos somos maquinaria perfecta: cuando herramos, nuestro cuerpo, nuestra cabeza o nuestro alma, nos pasa la factura. Perfectos.
02 enero 2008
Llamenmé superficial pero...
Todo el mundo critica (o yo al menos en mi ambiente lo oigo mucho) la programación “asquerosa” de Telecinco. Que si el Tomate, que si la Noria, que si... mira, vamos a ser sinceros, si el Tomate sigue ahí es porque la gente lo ve. Si se siguen haciendo esos programas es porque les da dinero, porque tienen éxito. A mi desde luego me parece inmoral mucho de lo que echan pero no me parece malo. Me explico.
Yo voy a reconocer que estoy jodido porque ha acabado Gran Hermano. Sólo en pensar en no volver a las gemelas, me pone de mala leche. Es una tontería pero uno se entretenía llegando los jueves cansado a casa o los domingos para acabar el finde y ver Gran Hermano o El Debate. Y vale, sí, a todos nos parecen gilis Mercedes Milá y Jordi González pero al fin y al cabo, vemos lo que hacen. El González es una sabandija sin duda, pero incluso puedo decir que a pesar de sus ataques (a degüello) contra la Iglesia, hasta me puede caer bien.
Del Tomate que decir, yo me lo paso muy bien. Yo no creo que haya nadie que vea el Tomate en serio, todo el mundo lo hace para reirse de lo que enseñan. Yo personalmente lo veo cuando puedo y me lo paso muy bien, pues me río muchísimo. Y la gente lo que quiere es reirse...
Por eso, también veo Se lo que hicisteis y no pasa nada, aunque sea el anti-tomate, pues también me río. Cuando miro a esa caja boba lo que busco es distraer la mente, que ya tenemos suficientes preocupaciones el resto del día...
No me considero un tele-adicto para nada, pues veo muy poquita televisión, y mucho de lo que me gusta en plan series lo he visto por Internet: Lost, House, Ally McBeal en su día, películas de todo tipo... pero vamos, si veo la tele no es porque me quiera culturizar o crecer como persona. Para eso, se hacen otras cosas: leer, hablar con un amigo, quedar con la novia, aprender algo nuevo... pero no ver la tele.
Por ello, me encanta reirme de la tele y con la tele. Es una amiga para evadirse. Y ya que estamos sinceros, gran parte de las cosas que veo en la tele es porque las protas están buenas, así, me encanta Supermodelo (otra cosa por la que ando deprimido), El Internado (que me diga alguien que lo ve por la trama), Los Serrano (mierda de serie pero lo de la Teté no es normal)...
Y vamos, el fútbol. ¡Viva el fútbol por TV!
Ahora sí, si has leido todo esto y me quieres llamar superficial estás en tu derecho pero... ya vale de que España no sea sincera. Nadie ve los documentales de La 2, ni los Conciertos de Año nuevo, ni los programas de libros... no nos engañemos.
21 diciembre 2007
El gran espectáculo del mundo
Yo sintiendo a todos esos críticos de la supuesta “telebasura” quiero romper una lanza a favor de este gran espectáculo. Yo soy seguidor desde la primera edición y no dejo año tras año de fascinarme de lo que esta experiencia hace en el interior de las mentes de estas personas. Ayer me dieron una nueva lección.
Ayer noche, vi como echaban a la ciega de este año (ya estamos en la novena edición) y como la persona malvada que echaron con un 92% de los votos, estaba derrumbada, abatida, indefensa como gato panza arriba y ese ser demoniaco, no era más que una persona que ante sus debilidades y sus miedos de una vida difícil, había sacado genio, malos modos,... simplemente como defensa personal. Porque tiene miedo de que la hagan daño. Ayer no pude más que sentir lástima, pues me sentí muy identificado con ella: quizá las nubes que la emborronaban no dejaban ver el sol que llevaba dentro y que si vieron los que convivieron con ella 105 días sin nominarla.
Y es que las personas que más muestran la hostilidad, es en realidad porque tras ellos se esconde un dolor terrible. Quiero decir que esto no es un 100% de los casos desde luego (los terroristas no están englobados por ejemplo), pero si una gran mayoría. Personas que les han hecho daño y construyeron la muralla.
Y nosotros, pobre vulgo, en lugar de comprender ese dolor, de ver más allá de la muralla, lo que hacemos es continuamente chocar arietes contra el muro, para que se de mayor golpe. Nos hemos dejado engañar es mi sensación.
De nuevo, Gran Hermano me muestra lo más oscuro y lo más claro del ser humano, y es que ciertamente no es más que un laboratorio grande, con cámaras, en el que someten al ser humano a lo mejor y lo peor. Y por ello, esas experiencias tan traumáticas vividas, esa exageración,...
Tendríamos que vernos a cada uno de nosotros ahí dentro, a ver lo salvajes que éramos y lo que descubriríamos de cada uno...yo hasta pagaría por hacer algo así, si no fuera porque luego me reconocieran por la calle. Aunque bueno, en el fondo no deja de ser un campamento alargado en días y reducido en cuanto a número de personas...yo, por mi experiencia, recomiendo a cada uno que de una u otra manera se busque algo así, aunque no sea Gran Hermano...
Ya hablaremos.